«Blue World», un filón de oro llamado ColtraneCultura 

«Blue World», un filón de oro llamado Coltrane

Hace poco más de un año los directivos de Impulse! debieron frotarse los ojos al revisar las cantidades de ventas de Both Directions at One: The Lost Álbum, un conjunto de grabaciones efectuadas por el «John Coltrane Quartet» en mil novecientos sesenta y tres. Aquella caja le dio a Coltrane su primer debut en el Billboard, un inopinado éxito con centenares de miles de ejemplares vendidos. Ahora nos llega la nueva de otro nuevo álbum del tradicional John Coltrane Quartet, con McCoy Tyner al piano, Jimmy Garrison al bajo y Elvin Jones a la batería. Puede parecer oportunismo, mas no lo es: Blue World (en venta desde el veintisiete de septiembre), de la misma manera que Both Directions, ofrece una visión más transparente de un periodo vital en la evolución del gran Coltrane.

Fue grabado en los estudios Van Gelder el veinticuatro de junio de mil novecientos sesenta y cuatro, solo unas semanas una vez que el cuarteto diese el toque final al álbum Crescent, como banda sonora de una película de arte y ensayo canadiense. En mil novecientos sesenta y cuatro, el National Largo Board of Canada le solicitó a John Coltrane que grabase ciertas piezas para una película titulada

Le chat dans le sac

. Por cuestiones de licencia, la aportación de los músicos no fue anunciada ni registrada la data de las sesiones. El día de hoy sabemos que en el primer mes del verano de ese año, el «Cuarteto Clásico» de Coltrane grabó estas nuevas tomas, 5 originales del saxo tenor, en una nueva y sustanciosa exploración.

En las notas escritas para Blue World, Ashley Kahn recoge el testimonio de la actriz Barbase Ulrich donde narra la pasión de Gilles Groulx, el directivo, por Coltrane. Era este entonces amigo de Jimmy Garrison, lo que facilitó el acceso al ya consagrado músico. En ese instante, Groulx había caído bajo el hechizo del nuevo cine francés, particularmente del trabajo de Jean-Luc Godard. Considerado un jalón en el cine quebequense, cinta fresca y con alta carga política, Le chat dans le sac muestra a lo largo de los 2 primeros minutos a Barbase y Claude, 2 jóvenes idealistas en fase más bien «apocalíptica», que afirmaría Umberto Eco. De fondo, se puede oír el cuarteto de Coltrane atacando «Naima», una pieza grabada 5 años ya antes para Giant Steps.

La próxima escena, que revela a los amantes en situación cariñosa, tiene como jergón sonoro «Village Blues». Es más que probable que, en la psique de Grouxl, estuviese proseguirse la delgada línea de cine conjugado con jazz abierta por Miles Davis para Louis Malle o bien Thelonious Monk en las «amistades peligrosas» de Roger Vadim. La película, que trata la ahoga de la población francófona de Québec, se enmarca en otras idiosincrasias de mitad de los sesenta, del artículo-colonialismo a la lucha por los Derechos Civiles.

Coltrane había mostrado una conciencia vanguardista y creciente, en excelentes composiciones como «Alabama», editada en el Live at Birdland de mil novecientos sesenta y tres en demanda de las pequeñas asesinadas en el atentado del Ku Klux Klan de quince de septiembre a las puertas de una iglesia baptista de Birmingham. El intercambio creativo con Archie Shepp, con quien graba Four For Trane en mil novecientos sesenta y cuatro, termina de dibujar esta veta. Se llega aun a poner encima de la mesa no charlar más de «jazz», sino más bien de «Great Black Music».

La presente edición de Blue World incluye 3 tomas de «Village Blues», 2 de «Naima», una de «Like Sonny» y otra de «Traneing In». Tanto el sonido como las interpretaciones del cuarteto son soberbias. Curiosamente, fueron concebidas sin que Coltrane tuviese acceso a las imágenes. El valor de esta publicación es, a juzgar por Kahn, «la ocasión de cotejar estas versiones con perspectivas precedentes, revelando tanto el progreso de Coltrane como la consistencia interactiva y los detalles sonoros que el Cuarteto Tradicional había establecido como su firma colectiva en 1964».

El tema «Blue World», por poner un ejemplo, había sido grabado por Coltrane en mil novecientos sesenta y dos para su disco homónimo, sobre la base de un estándar. Hay instantes en los solos de Trane que informan de lo que los oyentes iban a hallar fascinados en
A Love Supreme
, que el cuarteto grabaría en el mes de diciembre. Apenas 5 días pasaron desde el momento en que salieron del estudio de Van Gelder cuando el veintinueve de junio moría en Berlín su amigo el flautista Eric Dolphy. Coltrane va a entrar desde entonces en una alocada carrera, grabando sin cesar, tal y como si supiese por adelantado que le quedaban 3 de años de vida. Medita, lee la Sagrada Escritura. Hasta dejar a todos huérfanos la madrugada de un diecisiete de julio de mil novecientos sesenta y siete.

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