Educación Estamos vivos de milagro: diez años tras Morente

Estamos vivos de milagro: diez años tras Morente

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‘Estamos vivos de milagro’ toma prestada una oración recordable de Morente y da título al libro que recoge una parte de las comunicaciones festejadas en el ‘Congreso Internacional Enrique Morente. Memoria y heterodoxia en el Flamenco’ (diciembre, dos mil veinte), organizado por el Departamento de Historia y Ciencias de la Música de la Universidad de Granada. Lo edita Pedro Ordóñez Eslava bajo los sellos de las universidades de Granada y Sevilla. ‘Estamos vivos de milagro. diez años tras Morente’ supone un repaso a la trayectoria del cantaor, basándose en la biografía y las circunstancias . Así, se examina la vida y producción del artista desde diferentes disciplinas , como la musicología, la historia del arte, la antropología y la literatura, y por medio de la colección de anécdotas y entrevistas. once episodios como artículos que abordan su compromiso e implicación con las artes, la apuesta por la interdisciplinariedad, el estudio del flamenco, la unión de la poesía letrada y la popular, su condición de andaluz, de emigrante y de universal, de músico electrónico, rockero, su interés de tránsito, rotura y busca, y su compromiso político y social . Abordan su legado, que se traduce en una obra de arte total, una obra de arte wagneriana o en una obra de arte abierta, basada en la experimentación y en el reto artístico y estético. En su capítulo, Pedro Ordóñez escribe: el flamenco es Fluido, pLural, Peligroso, iMpuro, Experimental, iNcómodo, Moderno y cOntestario. Entonces Morente es flamenco y flamenco es Morente. De eso no cabe duda. Y para eso debió romper con la regla. En mil novecientos ochenta y tres, con ocasión del primer número de la gaceta ‘Cabal’, Alfredo Grimaldos entrevista a Antonio Mairena y le pregunta qué piensa sobre el Nuevo Flamenco. Mairena respondió que los artistas bajo esa etiqueta poco se preocupaban de buscar el flamenco puro. Se refería, entre otros muchos, a Turronero y Lole y Manuel que, conforme el cantaor, solo se apuntaban a la moda. No pensó lo mismo de Morente, del que Mairena sentenció: «hace un cante futurista , procurando marcar la línea de lo que puede ser el flamenco de mañana». Y ahí está la premonición cumplida: Morente transformó el flamenco tradicional y presente, en flamenco del futuro. Futurista, mediante la busca de nuevos alegatos, su compromiso con las artes y con las justicias, mediante la rebeldía, en fin, mediante su naturaleza flamenca. Morente fluctuaba entre lo ortodoxo y lo heterodoxo y logró, además de esto, ser un punki. En una entrevista publicada en el mes de agosto de dos mil cuatro en ABC, Morente dijo: «bueno, es que lo que deseo es ser rockero». Alén de la estética, Morente hibridó músicas y arte hasta transformarse en un rockero, en un popero, en un artista ideal, en Duchamp, en hacer lo que le viniese en gana siempre y en todo momento justificando una voluntad artística, hasta transformarse en lo que fuera sin parar de ser flamenco. Eso es ser flamenco y punki. No lo tuvo simple. Había un camino trazado que se había ido haciendo desde el siglo XIX, un camino romántico que había dado sitio a una recta llana y mítica: la pureza, el mairenismo . Crisol y pureza. Ese camino era el ‘establishment’ inabordable que guardaban los flamencólicos, que afirmaría Morente. Un camino del que se apropiaba todo el planeta asimismo. Y Morente era frontera: pertenecía al círculo universitario, cantaba a versistas y estudiaba flamenco. Estudiar flamenco. Academizar el flamenco. Intelectualizar el flamenco. En torno a esta voluntad autora de artista se desarrollan todos y cada uno de los episodios del libro, en un recorrido que va desde Morente pequeño y Lomax grabando en el Sacromonte, escrito por Ascensión Mazuela-Anguita, hasta el capítulo final, de Carlota Aguilar González, que cuestiona los conceptos que se le han ido atribuyendo al flamenco, como memoria, identidad o heterodoxia. Lógicamente se habla de ‘Omega’, y de la curiosidad y busca de nuevas posibilidades tímbricas desde el recurso electrónico, en el capítulo que firman Ugo Fellone y Ricardo de la Paz Ruiz Morón. Por el hecho de que si Rosalía ‘samplea’ a flamencos, asimismo viene de Morente. Interesantes las relaciones que se muestran acá entre la obra de Morente y ciertos ejemplos de músicas urbanas actuales. Del compromiso político del cantaor escribe Ana Ruiz Mármol, que confirma la voluntad rupturista de Morente: con lo mairenista, lo nacional-flamenquista, lo belicista, lo sexista y con todo, transformándose en un ideal humanista. Asimismo nos trae al Morente que emigró a la capital de España , tema que abordan Iván López Pelo y María Fátima Rodríguez, aparte de enseñar la afición de Morente por la investigación en el cante, y la simbiosis de lo culto y lo popular. Joshua Brown se centra en el estudio del sentimiento empleado discursivamente y performativamente. Por su lado, Carlos van Tongeren se encarga de la conexión entre memoria y presente , desarrollando los conceptos de genealogía y acercándose al término de imaginario andaluz a través del compromiso de Morente con letras de Miguel Hernández y su pretensión de hacer del flamenco un camino de libertad. Francisco Bethencourt Llobet hace un recorrido por la producción artística y relación entre artes, literatura y flamenco, con singular mención al trabajo conjunto del cantaor, Juan Goytisolo y José María Sicilia: en ‘Las mil y una noches’ se generaba cante y pintura en tiempo real, una especie de rescate de las veladas del Black Mountain College. De igual forma, Pedro Ordóñez habla de la participación de Morente en las obras del dramaturgo Jesús Campos García: en ‘7000 gallinas o un cante’ salió al escenario colgado de un pie. Norberto Torres Cortés y David Monge García repasan a los guitarristas que trabajaron con Morente, dejando claro que, del mismo modo, edificaron una antología de la guitarra flamenca moderna. Y Soledad Castillero Quesada responde a de qué manera Morente llegó a transformarse en un genio. Escribe asimismo sobre territorialización, reivindicación y mitificación , cosas de las que se armó y asimismo cuestionó Enrique. No solo es renovador el tema del libro, sino más bien la manera en la que se presentan los textos asimismo. Un compendio de artículos que nos aproximan a la figura de Morente, tan precisa, desde una perspectiva académica, mas con un lenguaje alcanzable y con musicalidad . Ficha del libro Título : Estamos vivos de milagro: diez años tras Morente Autor: Pedro Ordóñez Eslava (ed.) Editorial: Editorial Universidad de Granada y Editorial Universidad de Sevilla Año de edición: dos mil veintidos Libre en Editorial Universidad de Granada Libre en Unebook No solo es renovador el tema del libro, sino más bien la manera en la que se presentan los textos asimismo. Un compendio de artículos que nos aproximan a la figura de Morente, tan precisa, desde una perspectiva académica, mas con un lenguaje alcanzable y con musicalidad .

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