Fernando A. Flores: «Nunca he visto una novela sobre narcotráfico que capture su realidad»Cultura 

Fernando A. Flores: «Nunca he visto una novela sobre narcotráfico que capture su realidad»

El escritor mexicano
Fernando A. Flores
(Reynosa, Tamaulipas, mil novecientos ochenta y dos) vive en Austin, Texas, y ha tenido la experiencia de conocer de qué forma es vivir en la zona fronteriza entre México y los U.S.A., lo que le ha tolerado redactar Lágrimas del cerdo trufero, novela con la que se estrena como autor en las librerías españolas de la mano de la editorial Bunker Books.

Flores efectuó, en una

máquina de escri
bir,

una novela de ficción que especifica una versión opción alternativa de lo que es vivir en los límites geográficos de los 2 países.
En tanto que

en Lágrimas del cerdo tru

fero, el creador de treinta y ocho años relata

la historia de Esteban Bellacosa con elementos que dejan reconocer los inconvenientes a los que se encaran estas zonas, como la inmigración o bien el racismo, en un panorama futurista donde la venta de instrumentos nativos y animales filtrados reemplazan el tráfico de drogas.

«Las lágrimas del cerdo trufero» (dos mil veinte) es su primera novela publicada. ¿De qué manera brotó la idea? ¿De qué manera fue el proceso?

Si bien he escrito múltiples historias, esta es mi primera obra que sale en venta. Efectué Las lágrimas del cerdo trufero en una máquina de redactar, me levanté todos y cada uno de los días a trabajar en la historia, desde octubre de dos mil catorce hasta enero de dos mil quince. Todo este viaje empezó pues perdí mi empleo y conseguí un trabajo en una librería un par de días por semana. Después gané un premio de diez mil dólares americanos por redactar una compilación de cuentos, todo en un lapso de una semana. Me percaté de que debía ponerme a hacer algo que me gustara y eso era redactar.

¿De qué manera brota Esteban Bellacosa, el personaje primordial del libro?

Para mí, el personaje de Esteban Bellacosa es como un familiar lejano de Alonso Quijano, Don Quijote. Asimismo la manera en la que lo visualicé fue tal y como si fuera un personaje de los ochenta mas en el futuro, tal y como si fuera mi padre a los treinta años en un México diferente a lo que es ahora. Deseaba que representase el viejo planeta en el panorama de uno nuevo.

Fotografía de la máquina de redactar del autor y los libros

Fernando A. Flores
¿De qué manera fue vivir en la frontera y qué tan influidas están las urbes descritas en el libro por la cultura del sur de Texas?

Yo medré en un sitio donde no hay librerías y deseaba contar una historia que tuviese que ver con esos sitios familiares y que tuviesen de todo un poco lo que hay en el planeta. Asimismo deseaba edificar una historia donde lo que existe no fuese totalmente real, por servirnos de un ejemplo las urbes de las que hablo, como Reynahermosa es Reynosa; Tamaulipas, que es el sitio donde nací, y McArthur es McAllen, Texas. Deseaba que fuesen iguales mas diferentes, por el hecho de que creo que la ficción se trata de hacer como un reflejo del planeta.

¿De qué forma un sitio se puede regresar un personaje más de la historia?

Uno siempre y en todo momento espera que los lugares de los que uno escribe cobren vida, por el hecho de que los imaginas y los edificas con todos y cada uno de los detalles posibles. Espero haberlo conseguido con este libro.

«La ficción trata de hacer un reflejo del mundo»

El tema del narcotráfico y la violencia al norte de México está presente en la literatura. ¿Considera que se escribe suficiente ficción sobre este tema?

Creo que los libros de ficción son básicamente escritos por americanos, poquísimos o bien solo una cierta parte de ellos tienen familiarización con lo que es realmente vivir en la frontera. Jamás he visto una novela sobre narcotráfico que capture lo que verdaderamente es, si bien hay artículos, ensayos y crónicas que verdaderamente lo hacen. Yo deseaba redactar y explorar sobre este tema sin hablarlo de manera directa, emplear un tanto de lo que es real, transformarlo en algo fabuloso y no volverlo algo obvio.

¿De qué forma decidió que la venta y clonación de animales extintos sería el remplazo para la venta de drogas en la distopía de la que habla?

Jamás lo decidí, en el momento en que me senté a redactar no sabía por dónde iba a iniciar. Sabía que deseaba explorar el tema y llevarlo por una parte que le dejara al personaje primordial una experiencia famosa mediante algo que para nosotros no lo es.

«Quería redactar sobre este tema sin expresarlo de manera directa, emplear un tanto de lo que es real y transformarlo en algo fantástico»

¿Qué tan lejos nos hallamos de la ficción que edifica en su novela?

Redactar una novela trata de hacernos preguntas y, en este sentido, siento que todas y cada una esas preguntas nos llevan a meditar sobre lo que hacemos en estos instantes. No soy ninguna autoridad, mas considero que recoger todas y cada una de las cosas que tenemos el día de hoy nos conduce a un diálogo que es posible mediante la literatura, y a toparnos con nuevos caminos, mundos y universos.

¿Qué libro lee en estos instantes?

Leo una selección de cuentos del autor peruano Julio Ramón Ribeyro.

«Las lágrimas del cerdo trufero»
Fernando A. Flores. Ficción. Bunker Books, dos mil veinte. Traducción: Marta Díaz Rodríguez. trescientos doce págs. diecisiete, diez euros

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