Javier Pividal: «Los artistas españoles estamos al mismo nivel que los extranjeros»Cultura 

Javier Pividal: «Los artistas españoles estamos al mismo nivel que los extranjeros»

La vida de Javier Pividal (Cartagena, mil novecientos setenta y uno) le ha llevado a exponer sus obras por medio planeta. Desde Londres, siguiendo por U.S.A. hasta Italia, sitio en el que se halla hoy en día, becado por la Academia de España en la ciudad de Roma. A este artista le resulta interesante que sus obras «hablen», que se muevan y que provoquen emociones plenamente diferentes a las que se hallan habituados los espectadores. Pividal ha accedido a charlar con ABC Cultural de lo que hace en la capital italiana, de de qué forma llega a
ARCO dos mil veinte con
ArtNueve
, y de de qué forma se halla el arte moderno hoy en día.

¿De qué manera define sus proyectos?

Me defino como un artista poco indefinible, que es una etiqueta muy moderna. Me dejo llevar por otro género de actitudes artísticas que se salen de todo lo establecido.

¿Qué le llevó a ser artista?

Jamás tuve vocación, mas, cuando te metes, ves que es algo fundamental para tu vida. El arte plantea dudas o bien interrogantes que tienes sobre tu existencia. Lanzas preguntas y en muchas ocasiones no consigues contestaciones, mas ese hecho te ayuda a continuar en el cada día.

«Un artista de el día de hoy ha de ser un personaje considerablemente más complejo, más interesante y conectado con la realidad»

¿Con qué obra o bien proyecto se queda de su carrera?

El de la Sala de Verónicas de Murcia, por el espacio y su formato, grande, una iglesia vieja desacralizada, lo que supuso que aparte de hacer mis piezas tuviese que charlar mucho con el ambiente. Fue un reto potente, seiscientos metros cuadrados, llevar obras y que funcionaran. Una parte esencial de este proyecto fue activar las piezas con un «performer». No solamente las enseñé, sino hubo una intervención de otro autor que alteró el sentido de exactamente las mismas. Después suelo trabajar con los restos de esas acciones. Hay una retroalimentación.

¿Piensa que las redes sociales son esenciales para propagar el trabajo artístico?

Son parte de nuestra vida a todos y cada uno de los niveles. Propagan y comunican. Para el arte, es una herramienta regular por el hecho de que lo facilita, y su falta de experiencia en riguroso directo hace que pierda mucho.

¿De qué forma va a encarar la edición nueva de ARCO?

Estoy muy conmovido. Este año, han entrado muchas galerías de la periferia que ya antes no estaban, y galerías dirigidas por mujeres. Mi proyecto es potente y bastante difícil por el hecho de que es parte de un dueto de artistas: Pablo Capitán Del Río y . La idea va a ser un término interesante, el de la busca de la manera. Para ARCO, con ArtNueve, voy a llevar piezas instalativas, estatuas y alguna cuestión más que aún no tengo clara.

Los cambios de la nueva dirección, ¿de qué manera le afectan?

Me afectan de forma positiva, por el hecho de que el término al que se dedica la feria, la figura de Félix González-Torres, es de los pocos artistas que me resulta de interés. Expuse en Barna en la BlueProject Foundation una obra que hacía un guiño sobre otra de él. Para mí, por ende, excelente el cambio.

¿Qué le ha aportado viajar a su forma de comprender el arte?

El hecho de salir fuera supone escapar de la zona de confort. Hay que tener más presencia internacional, es una materia pendiente. Yo, toda vez que he podido, lo he hecho. Ahora estoy en la ciudad de Roma, en la Academia de España. Viajando recobras seguridad, pues ves que los artistas españoles están al mismo nivel que los extranjeros. Hace falta más presencia, mas todo no puede ir de nuestra mano. Debe haber instituciones y galerías potentes que se interesen por nuestro trabajo.

«Estoy muy conmovido con participar en ARCO. Este año,allí entran muchas galerías de la periferia; galerías, además de esto, dirigidas por mujeres»

Academia de la ciudad de Roma, ¿de qué manera brota esta ocasión y qué hace allá precisamente?

Me concedieron la beca este año. Mi proyecto allá se titula «Alma Oscura». Está relacionado con Pasolini y Didi-Huberman. Este escribió un ensayo a partir de un artículo del director de cine donde hacía un símil con las luciérnagas, que no se ven en la obscuridad por el hecho de que la luz de las urbes modernas del progreso, de los medios y de las redes sociales, impide ver los pequeños destellos de la naturaleza, de lo más puro, lo auténtico y lo más íntimo. Es una propuesta que tiene piezas escultóricas, con técnicas gráficas, una «performance» y algún trabajo de texto y escritura.

¿De qué manera compatibiliza su estancia en la ciudad de Roma con el resto de sus trabajos?

A Dios gracias, mis «jefes» comprenden de qué forma es el trabajo de un artista, y después mis compromisos (Ogami Press, La Eriza y Artnueve) los llevo bien pues la Academia apoya y valora que prosigas teniendo actividad.

¿Es posible vivir hoy día del arte moderno?

Es más esencial vivir con el arte moderno. ¿Es posible vivir de ello en España? Para nuestra generación, es muy complicado. Ha habido una temporada malísima y hay compañeros españoles que están perdidos. La crisis y la temporada que hemos vivido ha sido rarísima. No estamos representados por galerías internacionales, la cosa acá está difícil. En cambio, sí que tenemos una obra que está al alcance en producción y costes de la de otros artistas que sí marchan a nivel internacional. Mas a nosotros ni se nos conoce.

¿Por qué razón las nuevas generaciones no se interesan por el arte?

Debe ver con la educación y el cada día. Una crisis económica afecta a todo. Cuando la gente vive con contrariedades, al final te quedas en casa y consumes TV y menos información, viajes y cultura. La educación se enfoca de forma histórica. Si se enseñara arte, de acá a treinta años se comprendería la política y la sociedad. Comenzamos por Egipto y al final jamás llegamos al final.

¿Qué proyectos tiene en psique para el futuro?

Proseguir generando experiencias que no solo sean objetos, sino se vayan a lo escénico, al vídeo… Los artistas debemos salir de esa cosa del genio que tiene una investigación, que pinta o bien hace sus cosas, y después las vende. Un artista de el día de hoy puede ser un personaje considerablemente más complejo, más interesante y conectado con la realidad.

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