Jorge Lorenzo retorna al sitio del dolorSociedad 

Jorge Lorenzo retorna al sitio del dolor

Un mal movimiento, un resbalón fuera de tiempo y Jorge Lorenzo salió volando de su motocicleta en la curva siete en el Gran Premio de Assen. En el aterrizaje, 2 vértebras fracturadas. Por delante, un enorme trabajo de rehabilitación cuando el cuerpo aún padecía las consecuencias de otros tantos percances. Para el conduzco, su regreso en el Gran Premio de Silverstone se saldó con la última plaza en los adiestramientos, un decimocuarto puesto en carrera y una sentencia: «Es una de las situaciones más duras de mi carrera. Jamás he estado de esta forma tras las lesiones».

Fue exactamente en Aragón, donde el Mundial de MotoGP ha aterrizado este fin de semana, donde empezó su agonía: fractura de un dedo del pie; tocados la muñeca izquierda y el tobillo derecho en Tailandia; la muñeca izquierda en la pretemporada; una grieta en una costilla en Qatar; la espalda en Montmeló y las vértebras T6 y T8 en Assen. Sin respiro. «Cuando algo se lesiona en el cuerpo, asimismo algo se lesiona en la psique. Las lesiones te distancian del equipo, de tu rutina, descolocan. Absolutamente nadie las quiere, mas es inherente al juego. Tienen consecuencias negativas para el bienestar mental de los deportistas: aumenta no solo el temor, asimismo la ira, la tristeza, la frustración y puede bajar la autoestima por carencia de calidad. Esto condiciona la restauración y el rendimiento», explica para ABC Yolanda Grutas Ayneto, sicóloga de la Salud y el Deporte, Máster de Alto Desempeño y Entrenamiento Deportivo.

Impacto sensible
El conduzco de Honda se dejó pasar por ciertos contendientes en el trazado inglés, no pudo ni finalizar los test de Misano unos días después y tampoco mejoró demasiado en la carrera del pasado domingo en el circuito italiano. El día de hoy va a salir desde la vigésima situación de la parrilla de salida de Alcañiz. «El impacto sensible de la lesión, de qué forma se vivió, las consecuencias que ha habido… uno se queda impactado de una manera que condiciona la vuelta deportiva. En dependencia de su intensidad influirá aproximadamente. El temor es una emoción precisa que se acompaña de pensamientos para la supervivencia», sigue Grutas. Y no se sabe de qué forma reaccionará uno hasta regresar a pasar por ese movimiento, esa curva. «He hecho lo que he podido, sobre todo, no he hecho acciones estúpidas que podían agudizar más el inconveniente. A otros no les ha dejado secuelas, mas jamás se sabe de qué forma puede evolucionar», aseveró el tirotear en su vuelta a la motocicleta. Aún el dolor. Las dudas. Asimismo los toques de atención, como el que le mandó Alberto Puig al indicar que debía «volver a empezar» y aceptar más peligros.

Mas el cuerpo tiene memoria, asimismo de las lesiones y el dolor. Pese a que, exactamente Jorge Lorenzo es protagonista de una de las hazañas, para ciertos irresponsabilidad, que quedan en la historia de este deporte: en dos mil ocho se cayó en los adiestramientos del jueves en Assen, se fracturó la clavícula, voló a Barna, se operó, retornó al circuito para clasificarse el viernes y acabó el sábado la carrera en quinta situación. «A veces uno no es siendo consciente de que los instantes de temor están guardados. Mas el cuerpo los ha vivido, sentido, registrado. Hay que aprender a tratarse con cariño y no con dureza», apunta Grutas.

La luz asimismo empieza a llegar al conduzco abalear tras un año lastrado por diferentes accidentes que le ha impedido salir de la espiral. «Después de esta carrera (Misano), me noto mejor físicamente. Eso es positivo». Y si bien acepta que no puede hacer milagros de una semana a otra prosigue intentándolo. «A medida que mi condición física mejore, voy a poder empujar más físicamente y adiestrar más duro». El cuerpo, la psique, distanciar las dudas. Ser de nuevo el Jorge Lorenzo que quiere.

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