Cultura 

La celebración menguante

Va a parecer en broma, mas a su forma, errante, España ha festejado la Primera Vuelta al Planeta dándole demasiadas vueltas, tantas vueltas que al final no se ha conseguido tener iniciativa ni celebrar la gesta de Magallanes y Elcano como se debía. Mas lo teníamos claro con cierta antelación suficiente, ciertos. Por poner un ejemplo Manuel Chaves, vicepresidente del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, que impulsó nada más y nada menos que en dos mil once (han leído bien, 8 años ya antes de la efeméride) una comisión nacional para la celebración. Tan claro lo tenía el Partido Socialista Obrero Español de entonces que el R. D. 1638/2011, de catorce de noviembre, arrancaba así: «En el año dos mil diecinueve se cumple el quinto centenario del comienzo de la expedición promovida por la Corona de España y capitaneada en un inicio por Fernando de Magallanes…» ¿De qué forma posiblemente entonces prácticamente todo saliese mal y Portugal nos birlase la iniciativa?

En el convocado decreto se ponía en valor el «peldaño inicial» de la globalización, «una de las señas básicas del progreso». Se charlaba de conectar las urbes del viaje (el día de hoy la red magallánica de iniciativa portuguesa en la que no se valora a España ni a Elcano). La Comisión tenía representantes de diez ministerios y se instituía por el hecho de que «debe, por lo tanto, iniciarse ya a trabajar» (dos mil once). Sobre todo para atender todos y cada uno de los campos implicados: «El naval, el comercial, el científico, el humano y humanístico, entre otros muchos, y todo ello, como ya se ha indicado, en un contexto internacional y globalizador». ¡Era perfecto!

Hacienda la disuelve
Todo se vino abajo con Cristóbal Montoro. En su prosa galana (la del R. D. 232/2013 de cinco de abril): «A fin de lograr la máxima parquedad y eficacia en el funcionamiento de la Administración General del Estado en el presente contexto de crisis económica y on line con la precisa reducción del gasto público»… Puesto que eso, que no se memorará el escalón inicial, ni la seña de progreso. En ese instante, es de imaginar la dicha en el campo portugués, un país intervenido por la troika comunitaria mas que lo tenía tan claro como Churchill cuando se negó a recortar en Cultura a lo largo de la II Guerra Mundial pues «¿Entonces para qué exactamente combatimos?»

España sin ventura, a cargo de un gobierno contable que no tuvo la altura de miras para buscar un camino alternativo, que disolvió la Comisión ya creada para la celebración (y eso que en el artículo seis del decreto socialista de dos mil once se resaltaba que «no va a suponer incremento del gasto público»).

Pasan los años, un quinquenio. Portugal erige la red de urbes magallánicas, viste con su banderas la senda de la expedición hasta Mactán en sus muSeos y plantea a Unesco que reconozca como patrimonio mundial la Senda de Magallanes (y se olvida de manera consciente de Elcano, encadenado a los decretos de los gobiernos de España).

La Armada no olvidó nunca y pidió reiteradamente la creación de una comisión cuando menos en el Ministerio de Defensa para los marinos pudiesen honrar a quienes efectuaron la gesta naval más esencial de la historia. Fue llegar Dolores de Cospedal, en el mes de noviembre de dos mil dieciseis, y también imponerse el los pies en el suelo. Con pretensión de crear por orden ministerial dicha comisión en Defensa para una celebración modesta mas digna, se charló con vicepresidencia para el rutinario «proceso de preparación normativa» preciso para regular las reglas. Y algo pasó cuando esa solicitud llegó a Moncloa.

Famosa era la rivalidad de Cospedal con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Muy poco más tarde, en la asamblea de subsecretarios, el representante de Defensa se llevó un enorme chasco al descubrir que ya antes de darle permiso a su orden ministerial, la vicepresidencia llegaba con un R. D. hecho y acabado «para la creación de la Comisión Nacional de la Celebración del Quinto Centenario de la Expedición de la Primera Vuelta al Planeta de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano».

Eso sí, con Sáenz de Santamaría como presidente del órgano, conforme consta en el RD 582/2017 de doce de junio. Tarde para hacer nada, como se ha visto por los hechos consumados de Portugal, que ha tomado la iniciativa, como hemos denunciado desde ABC, sin guardar el mínimo espacio para España, que patrocinó la expedición y la pagó, ni para Elcano que completó la Vuelta al Planeta cuando Magallanes faltó, tomando las resoluciones precisas a tiempo con el objetivo de llenar la circunnavegación.

A tiempo. Algo que no se ha podido celebrar quinientos años después.

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