Cultura 

La leyenda de Ken Uston en el blackjack

Internet es el medio de entretenimiento favorito en la actualidad, superando a la televisión, que siempre había reinado en este ámbito. El auge de los medios online es el causante de que la red de redes se haya convertido en la principal opción de ocio, especialmente entre las nuevas generaciones. Una consolidación que también se debe al crecimiento de los videojuegos y los casinos en línea, dos pilares sobre los que se sustenta hoy en día el entretenimiento online en España. Estos dos sectores se han adaptado de forma rápida a las nuevos hábitos de consumo de los consumidores, que también se han vuelto cada vez más exigentes debido a la gran variedad de alternativas de ocio.

Los videojuegos y los casinos online están cada vez más conectados. Una relación beneficiosa para ambos sectores, ya que comparten el mismo tipo de público. Sin embargo, existen pocos jugadores en la historia con la habilidad necesaria para dominar totalmente ambos mundos. Ken Uston es uno de esos elegidos. Este estadounidense es considerado como uno de los jugadores de blackjack más importantes de todos los tiempos, aunque entre partida y partida este genio matemático también dejó su huella en los videojuegos, concretamente en los primeros títulos que aparecieron en el mercado, como el Pong, el Space Invaders y el Pac-Man.

Un genio precoz

Kenneth Senzo Usui nació el 12 de enero de 1935 en la ciudad de Nueva York. Hijo de padre japonés y madre austriaca, fue objeto de discriminación en su infancia durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, tras del bombardeo de Pearl Harbor por parte de Japón, el padre de Ken fue llevado a un campo de concentración para japoneses estadounidenses, ya que el gobierno norteamericano sospechaba que algunas de estas personas estaban involucradas con lo ocurrido en la base naval de los Estados Unidos en Hawái. Por suerte, su padre fue liberado en los meses siguientes, aunque esta experiencia marcó la infancia del joven neoyorquino.

Inspirado por sus padres, Ken puso todo su esfuerzo para sobresalir en la escuela, donde consiguió importantes logros, destacando en los estudios, la música y el deporte. De hecho, con tan sólo 16 años fue aceptado en la prestigiosa Universidad de Yale, en la ciudad de New Haven en el estado de Connecticut. Una universidad privada donde su padre, Senzo, trabajaba como profesor de japonés. En 1955, el neoyorquino se graduó en economía en Yale con 20 años y se matriculó en la Universidad de Harvard, en Massachusetts, donde realizó un Máster en Administración de Empresas (MBA por sus siglas en inglés). Tras terminar sus estudios, Ken sirvió en las fuerzas militares de los Estados Unidos durante ocho años.

Atracción por el blackjack

Fuente: https://www.blackjackreview.com

A su vuelta del servicio militar, el neoyorquino relanzó su carrera en los negocios en San Francisco, donde aceptó una oferta de trabajo en Pacific Clearing Corporation, una empresa financiera especializada en el mercado de valores. Ken ascendió posiciones rápidamente dentro de la compañía hasta ocupar el cargo de director ejecutivo y presidente. A pesar de su éxito en el mundo corporativo, pronto descubrió que, aunque tenía dinero y una familia que le apoyaba, había algo que faltaba en su vida. Un encuentro casual con Al Francesco, una auténtica leyenda del blackjack, cambiaría su vida para siempre. Con Al Francesco como maestro, Ken se inició en el conteo de cartas, técnica que no se puede utilizar actualmente en casinos online como 888 casino, pero en la que demostró tener un talento natural.

Ken pasó varias semanas aprendiendo las estrategias de conteo, así como otros métodos matemáticos, empleados por el equipo formado por Al Francesco. En ese momento, la vida del neoyorquino cambió por completo y dejó de lado su profesión para dedicarse plenamente al blackjack, especialmente después de que la junta de Pacific Clearing Corporation expresara su opinión negativa acerca de su relación con el juego de cartas. El genio neoyorquino también tuvo que renunciar a su vida familiar, ya que pasaba muchas horas viajando por la carretera para jugar en diferentes casinos. Su decidida apuesta por el blackjack resultó ganadora, ya que terminó convirtiéndose en una pieza fundamental en el equipo de Al Francesco, pasando de ser un simple contador de cartas a ser el “Big Player”.

El equipo de Ken Uston

En 1977, Ken Uston fue el coautor junto con Roger Rapoport de un libro titulado, The Big Player How a Team of Blackjack Players Made a Million Dollars (“El gran jugador: cómo un equipo de jugadores de blackjack hizo un millón de dólares”). En esta obra, el neoyorquino expuso a todos los miembros del equipo formado por Al Francesco, lo que provocó que les prohibieran la entrada a los casinos de Las Vegas. Mientras seguía escribiendo otros libros sobre el juego de cartas, Ken formó su propio equipo de contadores profesionales para poner rumbo a Atlantic City, Nueva Jersey, lugar que legalizó los casinos en 1978.

A diferencia del equipo de Al Francesco, el equipo de Ken Uston utilizó la electrónica para obtener una mayor ventaja sobre los casinos de Atlantic City. Para conseguirlo, el neoyorquino diseñó un pequeño ordenador que procesaba la información que ingresaban los jugadores y posteriormente respondía con una vibración, ya fuera larga o corta, que indicaba al jugador si debía de marcharse o quedarse en la mesa. En un fin de semana, el equipo de Ken consiguió más de 350.000 dólares de beneficios utilizando este dispositivo. Sin embargo, con el paso del tiempo fueron expulsados de todos los casinos de Atlantic City.

Ken se mostró muy molesto por la prohibición de los casinos de Nueva Jersey. En 1979, el neoyorquino se convirtió en el primer contador de cartas en iniciar una batalla judicial contra un establecimiento de juego, concretamente contra el Resorts International. Una batalla que terminó ganando, ya que en el momento exacto que fueron expulsados de las mesas de juego no estaban utilizando el pequeño dispositivo electrónico, sino métodos básicos de conteo de cartas. A pesar de ganar en los tribunales, la pasión de Ken por el blackjack se fue desvaneciendo poco a poco. Un vacío que llenó con videojuegos clásicos como el Pong y el Space Invaders, aunque no fue hasta la aparición del Pac-Man cuando el neoyorquino comenzó a competir oficialmente en torneos por todo el país.

A pesar de ganar miles de dólares en el Pac-ManKen siempre reconoció que jugaba por amor al juego. Una emoción por el juego que también perdió al cabo del tiempo, por lo que decidió adoptar un nuevo estilo de vida y se mudó a Kuwait, donde sólo encontró la emoción en la música. Finalmente, el neoyorquino murió el 19 de septiembre de 1987 a los 52 años en París siendo recordado como uno de los jugadores de blackjack más importantes de la historia. De hecho, Ken Uston es uno de los siete miembros originales del Salón de la Fama del Blackjack.

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