EducaciónLiudmila Ulítskaya: «Hoy no se detiene a absolutamente nadie...

Liudmila Ulítskaya: «Hoy no se detiene a absolutamente nadie por un libro. Ya no interesa la proeza de leer»

-

El premio Formentor ha emigrado este año a Gran Canaria, y allá, en el hotel Santa Catalina, un cobijo centenario levantado sobre una vieja ermita, Liudmila Ulítskaya (Dablekánovo, mil novecientos cuarenta y tres) recibió el premio. «Quiero deciros que sois habitantes del paraíso», afirmó por la mañana, frente a los medios, despilfarrando un buen humor que no le sobra desde el momento en que reventó la guerra entre Rusia y Ucrania y debió exilarse a Berlín (la magia del tiempo, del verano muy largo de esta isla). De noche, a lo largo de la gala que se festejó en su honor, tomó la palabra para hacer memoria literaria, por el hecho de que es posible «conocer a una persona por los libros que ha leído». Acá comenzó su relato, el de una joven que devorada con velocidad los libros, para devolverlos después a sus dueños sin enseñárselos jamás a ningún extraño, pues «en Rusia la censura siempre y en todo momento ha funcionado bien». Citó a Dostoievski , a Pushkin , a Tolstói . Asimismo ‘Mujercitas’, de Louisa May Alcott . Y a Freud . Y a Nabokov . Y a otros muchos autores que se halló en el guardarropa de su abuela, primero, y en las consecutivas estanterías con las que se fue encontrando durante su vida, después. «Para los jóvenes rusos de los tiempos de mi juventud la lectura formaba un valor básico. Y además de esto era peligrosa, por el hecho de que estas lecturas eran sancionadas con expulsiones de la universidad o del trabajo y hasta con prisión», recordó. «Leíamos día y noche, leíamos un año tras otro, medrábamos leyendo». La prosista fue recorriendo décadas por medio de las obras que la marcaron. Se detuvo en mil novecientos noventa, año en el que se prohibió la censura en Rusia. Y cambió el tono. «Los movimientos marxistas en Francia e Italia comenzaron a rechazar una vez que los marxistas occidentales supiesen del gran terror, y acabaron por separarse del régimen marxista y del estalinismo. Mas no sucedió en Rusia», lamentó. Afirmó que en su país apenas se leyó ‘Archipiélago Gulag’, por el hecho de que «pocos años tras el derrumbe soviético, el pueblo votó meridianamente a un personaje formado en las viejas tradiciones del KGB». «De ahí medran las raíces del estalinismo que renace en nuestro país», sentenció. MÁS INFORMACIÓN nueva No Europa, entre el sueño de una lengua franca y la lucha de poderes Y terminó con una buena nueva, que asimismo es mala: «Hoy en día no se detiene a absolutamente nadie por un libro (…) A absolutamente nadie le resulta interesante ya la proeza de leer».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos...

Más artículos...RELACIONADOS
Recomendados