Los riesgos de abusar de las pastillas para dormirSalud 

Los riesgos de abusar de las pastillas para dormir

La Sociedad De España de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), con ocasión de la celebración del Día Mundial del Sueño, alertan sobre el elevado consumo de hipnóticos en España, que se ubica «muy por encima» de las recomendaciones de cualquier guía de práctica clínica y de las propias fichas técnicas de los fármacos. «Hoy en día cuando se pauta un hipnótico existen muchas posibilidades de que el paciente lo esté usando considerablemente más tiempo del aconsejable y también, aun, que en ciertos casos se quede pautado tal y como si fuera un tratamiento crónico», demanda José Manuel Paredero, vocal de Castilla la Mácula y Murcia de SEFAP y Farmacéutico de Primaria de la Gerencia de Atención Integrada de la ciudad de Guadalajara.

Los fármacos hipnóticos, como tratamiento farmacológico, son una herramienta más en el manejo integral del insomnio. Su empleo, sin embargo, viene limitado en las fichas técnicas a perturbaciones graves, incapacitantes o bien que someten al individuo a un extremo malestar. Además de esto, conforme con las recomendaciones de las guías de práctica clínica, la duración del tratamiento farmacológico con los hipnóticos ha de ser lo más corta y con la menor dosis posible.

Lo más conveniente es su empleo desde unos poquitos días hasta un par de semanas, con una duración máxima de 4 si se incluye en ella la retirada gradual del fármaco pautado. En cualquier caso, no se aconseja la utilización de los hipnóticos en un largo plazo que, de hacerse, debe efectuarse bajo un estrecho seguimiento médico y una valoración anterior y conveniente del paciente para valorar la posible aparición de efectos desfavorables y eludir la dependencia en un largo plazo.

Los efectos desfavorables de los hipnóticos son conocidos y, si bien dependen de la dosis, de la potencia y de la semivida del medicamento, cuando estos se emplean fuera de las pautas establecidas tienen más posibilidades de generar excesiva somnolencia diurna, deterioro de la ejecución de labores psicomotrices, amnesia con el máximo de concentración del medicamento y también incoordinación motriz, explica José Manuel Paredero. Su empleo en un largo plazo puede derivar asimismo en hiperexcitabilidad, insomnio por despertar adelantado, ansiedad diurna, amnesia al día después, perturbaciones siquiátricas como confusión, síntomas psicóticos o bien desinhibición y efecto rebote cuando el medicamento se retira.

«Existen abundantes estudios observacionales que han relacionado el empleo de hipnóticos con un mayor peligro de fracturas en personas mayores de cuarenta y cinco años. De la misma manera, existe patentiza que relaciona el empleo de benzodiacepinas con el desarrollo de demencia y con la enfermedad de Alzheimer. Asimismo, para finalizar, existen estudios observacionales que han mostrado que el empleo de estos medicamentos estaba asociado a un peligro significativamente mayor de padecer accidentes de tráfico», explica el portavoz de Sefap, que agrega que conforme con su mecanismo de acción, el empleo concurrente de múltiples hipnóticos al unísono no está recomendado en ninguna guía de práctica clínica ni supone beneficio alguno para el paciente que lo tome: «Por contra, puede conducir a manifestar con mayor intensidad todos y cada uno de los efectos secundarios descritos».

Sefap recuerda que los hipnóticos «no han de ser el tratamiento de elección para el insomnio» y que, en cualquier caso, es necesario hacer un «seguimiento adecuado» a todas y cada una aquellas personas que empiezan un tratamiento farmacológico de su insomnio, «ciñéndose a la mínima dosis eficiente sin superar los tiempos establecidos de conformidad con la patentiza libre y también impidiendo que un tratamiento con hipnóticos se cronifique».

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