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Madrid reúne a 1.200 expertos en robots

Varias competiciones lanzadas hoy entre programadores tratan de identificar de forma lúdica al humanoide con más talento como mayordomo, asistente de mago o ayudante social en los múltiples eventos que se celebran en paralelo a las jornadas técnicas del congreso de robótica IROS 2018, inaugurado en Madrid por el rey Felipe.

En este congreso, el más importante a nivel mundial del sector, con más de 3.500 asistentes y 1.200 expertos, se celebran además carreras de drones autónomos, en las que participan varios grupos de investigación de todo el mundo y empresas y se ha organizado asimismo un curioso desafío cuyo reto es que una mano robotizada logre desplegar un abanico.

En el marco de la llamada «European Robotics League», el congreso acoge asimismo una competición de robots asistenciales domésticos dirigidos a personas con problemas de movilidad como ancianos, para recibir ayuda en el hogar, un desafío en donde participa una decena de grupos de investigación, entre otros el Robotics Lab de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) o la Universidad Autónoma de México con un popular humanoide premiado hace un par de meses.

También se celebra una competición para programar al mayordomo «más inteligente» en un hogar recreado en la feria, que tiene que coger cosas, reconocer si llaman a la puerta e identificar al visitante para dejarle pasar o no.

Convertir robots en asistentes de magos, es decir, transformarlos en algo así como los voluntarios en los espectáculos de magia que asisten al profesional para la realización de sus trucos es otro de los grandes desafíos.

Otra prueba muy reñida, según los organizadores del congreso, la protagonizan drones autónomos dotados de inteligencia artificial para la recogida y procesado de datos y entrenados para ganar una carrera con diversos obstáculos.

Muchos de los grupos de desarrollo de software acuden a estas competiciones con hardware del fabricante español de humanoides, Pal Robotics, cuya responsable de comunicación, Judith Viladomat, ha explicado a Efefuturo que es fundamental que los robots sean suficientemente «seguros» para no causar daños a las personas en entornos «cada vez más colaborativos en convivencia con los humanos».

Ha añadido que Pal Robotics acude a la feria con un par de bípedos y varios robots asistenciales para entornos mixtos en donde las máquinas trabajan con personas, tras destacar los avances del humanoide Talos, el más avanzado de esta compañía, cuyos motores llevan todos ellos sensores de fuerza «para reconocer el entorno y adaptarse a todo tipo de situaciones».

Otra empresa española en el congreso es Marsi Bionics, fundada por la investigadora del CSIC Elena García, que se dedica a la fabricación de exoesqueletos para niños sin movilidad.

También está un fabricante español de drones para vigilancia automática de mares, y en este ámbito de los océanos, destaca asimismo la aportación del Centro de Automática y Robótica (CAR) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el CSIC con un robot humanoide hidráulico «que alcanza cualquier profundidad».

«Este robot está dotado con los suficientes grados de movimiento para comportarse como un humano», explica a Efefuturo uno de sus responsables, Roque Saltaren, quien además es profesor de Ingeniería técnica industrial en la UPM. Este humanoide submarino consigue trabajar al replicar los movimientos que realiza una persona desde la distancia ante una pantalla, añade el experto.

Otra empresa española destacada es Bitbrain, de Zaragoza, que ha desarrollado un dispositivo que con el pensamiento permite controlar sillas de ruedas.

De fabricación extranjera, algunos robots curiosos son Squirrel, un afable semihumanoide que recoge los juguetes de los niños, o Sweeper, para la recolecta de pimientos.

EFE

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