Tecnología 

¿Mas de veras el 5G provoca cáncer?

La industria móvil se está desarrollando y preparando para desplegar el 5G, la nueva pieza del puzle que deja dar un paso más en la historia del desarrollo digital de la sociedad. Primero hubo un 1G analógico, que solo dejaba charlar por teléfono, un 2G que introdujo los SMS y un 3G que aportó internet al móvil. Ahora, la red móvil de quinta generación recoge el testigo que le entrega el 4G, con el que nació la banda ancha móvil y ha tolerado que los usuarios puedan consumir vídeo en «streaming» o bien realidad virtual en el «smartphone».

La implantación de dicha tecnología es irrefrenable pues es la única solución para dar cabida a las millones de conexiones del futuro. La nueva Red va a acrecentar el acceso móvil y ultrarrápido a internet y conectará incontables objetos rutinarios. Se trata de la evolución natural del 4G frente a la cantidad de objetos inteligentes que nos rodean. En suma, el 5G es la contestación frente al futuro completamente conectado, en el que un cirujano va a poder asistir a otro en otro país a lo largo de una operación a través de una video llamada y en el que el los ciudadanos van a ir a trabajar en vehículos conectados cada mañana tras haber hecho la adquisición vía en línea a través del frigo inteligente, que además de esto, le ha informado de los comestibles que se han gastado o bien los que están a puntito de caducar.

Conforme el informe de GSMA «The Mobile Economy 2019», la tecnología 5G englobará el treinta por ciento de las conexiones en mercados como China y Europa, y cerca de la mitad del mercado de USA. Unos mil cuatrocientos millones de nuevos usuarios empezarán a utilizar internet móvil a lo largo de los próximos 7 años, y el número de subscriptores a internet en el mundo entero va a llegar a cinco mil millones para dos mil veinticinco, lo que supone más del sesenta por ciento de la población. Además de esto, la cantidad de conexiones IoT (Internet de las Cosas, esto es, dispositivos inteligentes) se tresdoblarán en veinticinco millones para el año dos mil veinticinco. En España, conforme el «Informe Cisco Visual Networking Index (VNI)», sobre el tráfico de datos móviles, en dos mil veintidos va a haber cuarenta y uno millones de usuarios móviles (el ochenta y ocho por ciento de la población), y ciento tres millones de dispositivos inteligentes conectados.

«La llegada de la tecnología 5G es una parte esencial de la transición del planeta a la era de la Conectividad Inteligente y, de manera conjunta con los desarrollos en las áreas del IoT, macrodatos (Big Data) y la inteligencia artificial, está destinada a transformarse en un impulsor clave del desarrollo económico a lo largo de los próximos años”, declaró Mats Granryd, directivo general de la GSMA, a lo largo del pasado Mobile World Congress de Barna.

Este pasmante panorama solo pueden ser soportadas por el 5G, cuyos beneficios son: una mayor velocidad, baja latencia y también incremento de la conectividad. Estas redes van a ofrecer a la industria móvil ocasiones sin precedentes. Y, por esta razón, las compañías del ámbito llevan trabajando desde hace unos años en este futuro que –aseguran- ya es el presente.

Campaña de desinformación
No obstante, el hecho de que Suiza haya bloqueado últimamente la instalación de antenas 5G en sus territorios por, aparentemente, ser perjudiciales para la salud humana, ha avivado el eterno discute sobre el impacto que esta clase de antenas y ondas tienen en la salud pública. Aun en Bruselas, Céline Fremault, ministra de Medio Entorno, aseguraba últimamente en una entrevista respecto a la implantación del 5G en la urbe que sus ciudadanos «no son ratones de laboratorio». Bruselas está llamada a ser la primera urbe belga en contar con de 5G en dos mil veinte y ha pedido nuevos informes que confirmen o bien no si la frecuencia del 5G impacta en la salud.

«Tal y como pasó con el lanzamiento de la 2G, la 3G y la 4G, se repiten los mensajes que anuncian el fin del mundo…. Mas, de nuevo, sin evidencias»

«Tal y como pasó con el lanzamiento de la 2G, la 3G y la 4G, se repiten los mensajes que anuncian el fin del mundo…. Mas, de nuevo, sin evidencias», explica a este diario Alberto Nájera López, maestro de Radiología y Medicina Física la Universidad de Castilla-La Mácula. «Desde los años noventa venimos encadenando mensajes alarmistas con cada nueva generación de telefonía que no se han visto reflejadas en un aumento de enfermedades ni nada semejante. Si quizás lo contrario», recuerda el especialista.

El inconveniente es que en las últimas semanas se están viralizando noticias que charlan de las peligrosas amenazas para la salud del 5G. Tras esta campaña de desinformación se halla «RT America», el canal de T.V. ruso al servicio de Vladimir Putin que relaciona las señales 5G con el cáncer, la infertilidad, el autismo, tumores o bien la enfermedad de Alzheimer, como ha publicado últimamente «The New York Times». La realidad tras esta orquestada maniobra de desinformación está la guerra entre Beijing y Washington por el liderazgo del 5G, en la que Rusia apoya al gigante asiático. Y es que el país que domine esta nueva tecnología conseguirá una ventaja económica, de inteligencia y militar a lo largo de una gran parte de este siglo.

La evidencia a nivel científico
Dado este panorama, Nájera López recuerda que la Comisión Internacional de Protección de Radiación (ICNIRP), que candela por la protección dado este género de emisiones, «revisó sus límites últimamente y no ha alertado de patentizas que señalen un cambio o bien un riesgo». El 5G, en verdad, empleará bandas de frecuencia que se emplean, como la de 700MHz (por la que en nuestros días discurre la TDT), y la de tres-4GHz «que está bajo las presentes frecuencias WiFi», recensión el maestro. Sobre los seis GHz (y hasta cien GHz), explica el encargado de la UCLM, la capacidad de penetración de la radiación en la salud se ve drásticamente limitada.

Las antenas actuales trabajan formando una suerte de paraguas bajo el cuál nuestro teléfono está conectado. No obstante, el haz de radiación con el 5G es totalmente diferente. «No se abre como un paraguas, sino se dirige tal y como si fuera una cañería, concentrando la energía en una pequeña porción del espacio, mejorando la calidad, la conexión y reduciendo la radiación que recibimos de las antenas», explica Nájera López.

«La gran revolución -agrega- va a ser el género de antenas que van a ser más pequeñas, se van a multiplicar por todos lados y van a estar más cerca. Esto quiere decir que para comunicarse con nuestros dispositivos emitirán menos», con lo que se reducirá la exposición personal. Y es que esta nueva conectividad resultará considerablemente más próxima, pasando de una conectividad «macro», propia las antenas 4G con las estaciones base ubicadas en lo alto de edificios, a una «micro» mas masiva merced a las antenas MIMO (del inglés «Multiple-input Multiple-output», esto es, Múltiple entrada múltiple salida). «Pasaremos de una cobertura en todas y cada una direcciones a una conectividad que calcula la mejor trayectoria para cada dispositivo, acrecentando la eficacia y reduciendo el número de señales por todas y cada una partes».

En España, por el momento, solo se han llevado a cabo proyectos conduzco de 5G, como el de Telefónica en Talavera de la Reina y Segovia
. A nivel del mundo, Corea del S., el país nipón, China y EE.UU. son, por este orden, los países más avanzados, conforme GSMA. En verdad, Corea del S., con la operadora surcoreana KT, inauguró el mes pasado de abril la primera red 5G del planeta. Y es que, en contraste a la situación de España, en el país nipón y Corea del S. el 4G ya es inútil de dar contestación al empleo intensivo en datos que se hace en los dos países. Para dos mil veinticinco, el cincuenta y nueve por ciento del total de líneas móviles en Corea van a ser 5G, al paso que en el país nipón ese porcentaje va a ser del cuarenta y ocho por ciento , del cuarenta y nueve por ciento en EE.UU. y del veintinueve por ciento en Europa.

ARTICULOS RELACIONADOS

Leave a Comment