Primeros resultados de la sonda que «tocará» el SolCiencia 

Primeros resultados de la sonda que «tocará» el Sol

Pese a que es la estrella más próxima a la Tierra y nuestra existencia depende por completo de él, el Sol prosigue ocultándonos un elevado número de secretos. Por servirnos de un ejemplo, proseguimos sin saber por qué razón su corona, la capa más externa de su atmosfera, donde se produce el viento solar, sostiene temperaturas que exceden el millón de grados centígrados, al paso que la superficie no pasa de seis mil grados.

En Agosto de dos mil dieciocho, la NASA lanzó cara el Sol la Parker Solar Probe, una compleja misión cuyo objetivo es acercrse como jamás hasta el momento nuestra estrella particular. Y el propósito es, exactamente, identificar los mecanismos que hay tras el gran calentamiento de la corona y la aceleración del viento solar, un progresivo flujo de partículas de plasma que se expande por el espacio y que «inunda» todo el Sistema Solar. Esta semana, 4 estudios diferentes en Nature notifican de los primeros resultados de la sonda, que se ha transformado en el ingenio humano que más ha logrado acercarse al Sol.

Hasta «rozar» el Sol
Las mediciones de la Solar Probe se tomaron, de hecho, a «solo» veinticuatro millones de quilómetros de distancia del Sol, la mitad de la que aparta al astro rey de Mercurio y considerablemente más cerca que cualquier medición precedente. Y esos datos han mostrado que, cerca del Sol, el viento solar es considerablemente más estructurado y activo del que medimos acá, en la Tierra. En el futuro próximo, la sonda proseguirá acercándose a la estrella, hasta situarse apenas a unos seis mil.000 de quilómetros de distanca de su superficie.

La corona genera viento solar, partículas muy energéticas que se distancian del Sol de manera constante. Las observaciones hechas hasta el momento, desde lejísimos, han descubierto los detalles de ciertos mecanismos que subyacen a la creación de esos vientos solares, mas otros procesos han sido más bastante difíciles de explorar. La mayor parte de las mediciones, de hecho, se han efectuado a una distancia de 1 unidad astronómica, 150.000.000 de km, que es la distancia entre la Tierra y el Sol.

Ahora, no obstante, la Parker Solar Probe se ha acercado a la corona más que ninguna otra misión precedente y ha comenzado a hacer observaciones que eran imposibles hasta el momento. Por servirnos de un ejemplo, las misiones precedentes habían probado que el viento solar se acelera cuando sale de la corona, mas absolutamente nadie había logrado explicar cuál es el mecanismo que genera esa aceleración.

En uno de los estudios de Nature, Stuart Bale y su equipo de la Universidad de California en Berkeley presentan mediciones de la dirección y la fuerza del campo imantado solar, que es arrastrado al espacio por el viento solar. Los autores han sido testigos de una serie de reversiones veloces en la dirección del campo imantado, de apenas unos minutos de duración y cuya naturaleza se ignora por completo.

Inversiones de campo y partículas aceleradas
Por su lado, Justin Kasper y su equipo de la Universidad de Michigan presenta en Nature sus observaciones sobre el plasma, compuesto por iones y electrones. Y encontró que las inversiones en el campo imantado del Sol de manera frecuente están asociadas a la velocidad del plasma en su distanciamiento del centro solar, dando sitio a curvas en forma de S que viajan durante las líneas de campo que proceden del Sol.

En el tercer estudio, David McComas y sus colegas de la Universidad de Princeton han estudiado de qué forma las partículas del viento solar son aceleradas por erupciones en la corona (de radiación), o bien por las ondas de choque asociadas a las eyecciones de masa coronal (de plasma), que una vez expulsadas viajan a través del espacio interplanetario. Los autores han analizado partículas provenientes de las dos fuentes y han hallado que la geometría del campo imantado es mucho más difícil de lo que se creía hasta el momento. Una complicación «extra» que podría deberse a las citadas inversiones del campo imantado en forma de S.

Un «hueco» cerca del Sol
Para finalizar, Russel Howard, del US Naval Research Laboratory, explica en su estudio que la intensidad de la radiación desperdigada por el polvo reduce con la distancia al Sol, y anuncia el descubrimiento de una hipotética zona libre de polvo muy cerca de la estrella y que no había sido detectada hasta el momento.

En conjunto, los 4 artículos de Nature muestran que, tras haber penetrado en una zona hasta el momento inexplorada, la Parker Solar Probe ya ha comenzado a hacer grandes descubrimientos.

A lo largo de los próximos 5 años, esta sonda proseguirá haciendo nuevos descubrimientos conforme se acerque cada vez más al Sol, llegando por último a poco más de 6 millones de quilómetros de su superficie. A lo largo de este tiempo, el Sol va a entrar en una fase más activa de su ciclo de once años, con lo que podemos aguardar resultados verdaderamente apasionantes.

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