Puertas giratorias y populismosEconomía 

Puertas giratorias y populismos

El salto de la compañía a la política y de la política a la compañía ha sido frecuente a lo largo de la democracia. Con independencia del color político son abundantes los ministros o bien secretarios de Estado, en especial de ramas económicas, que entonces han pasado a ser parte de los consejos o bien equipos directivos de grandes empresas: Felipe González, Aznar, Solchaga, Piqué, Ana Palacio, Elena Salgado, Isabel Tocino, Cristina Garmendia, José Borrell, Arias Cañete, Teresa Ribera… Esta semana Iberdrola ha anunciado el fichaje de 2 ministras del Gobierno de Rajoy, Fátima Báñez, ex- ministra de Empleo, y también Isabel García Tejerina, exministra de Agricultura, para ser parte de consejos en sus filiales de México y Brasil, respectivamente. Y de qué manera no podía ser de otra forma, el vicepresidente Iglesias ha puesto el grito en el cielo. Le semeja corrupción que la ministra que aprobó una reforma laboral que dejó a España recobrar un par de millones de trabajos, y que ha dado a nuestro mercado de trabajo la flexibilidad suficiente para poder teletrabajar a lo largo del confinamiento, o bien para poder aplicar ERTE en lugar de despidos sea fichada por una destacada empresa eléctrica de España. O bien que haya fichado a la exministra que defendió con uñas y dientes a los labradores españoles en Bruselas primero de la mano de Arias Cañete y después sola consiguiendo un buen pacto sobre la Política Agraria Común. ¡Cuánto postureo!

Al populismo y a la izquierda radical le molesta que las grandes empresas privadas fichen a personas que han ocupado altos cargos en la Administración y también procuran persuadir «al pueblo» de que eso es corrupción. Y les molesta pues, si bien estemos en pleno siglo veintiuno, y tengan suficiente experiencia histórica para poder ver lo que han supuesto los regímenes marxistas en el planeta, prosiguen sin opinar en la iniciativa privada y solo ven en las compañías diablos opresores de los trabajadores. Y ¿cuál es su opción alternativa? Nacionalizar las compañías privadas para dirigirlas , los políticos, como ocurre en su admirada Venezuela a cuyos ?íderes aconsejaron y que han llevado a la ruina a uno de los países más ricos en recursos naturales del planeta. Y tampoco semeja incordiarle mucho a Iglesias que el presidente de su Gobierno, Pedro Sánchez, exactamente el mismo que asimismo criticaba las puertas giratorias en el Gobierno de Rajoy cuando estaba en la oposición, haya puesto a políticos amigos al frente de aquellas empresas que aún tienen participaciones públicas. De este modo, por servirnos de un ejemplo, Juanma Serrano, que fue su jefe de gabinete, es ahora el presidente de Correos; Oscar López, secretario de organización del Partido Socialista, encabeza Paradores; Maurici Lucena, ex- portavoz del PSC, encabeza Aena, y la lista prosigue.

Sin embargo, y además de la hipocresía que supone criticar que expolíticos fichen por la compañía privada mientras que pongo a mis amigos en la pública, no por currículo exactamente, hay otro motivo de calado que justifica las puertas giratorias, y es que no podemos conformarnos con un gobierno de mediocres. Precisamos que nos rijan los mejores y eso no se logra cerrando puertas. ¿Quién se prestaría a dedicar múltiples años de su vida a ser parte de un gobierno de un país, de una zona o bien de un ayuntamiento a sabiendas de que eso te impedirá tener un desarrollo profesional en la destacada empresa privada el resto de tu vida? Y en lo concerniente a las puertas giratorias en el sentido opuesto, no se , mas yo a la hora de encargar la administración de mi país prefiero dársela a alguien que tenga experiencia profesional, si es en una importante empresa mejor, que a quien ha vivido de la política su vida. Eso no quiere decir que no haya que estar vigilantes y que se establezcan los controles y las incompatibilidades que sean precisas para eludir que se use el cargo público para favorecer intereses particulares.

Las cantidades
El campo energético es, indudablemente, el que más expolíticos tiene en sus consejos y entre sus directivos. Iberdrola, Endesa, Enagás, Repsol… tienen en sus filas a personas que han ocupado altos cargos en la Administración. El campo financiero, que hasta hace no mucho se ponía el segundo en el ranking, y no solo por el peso de las cajas de ahorros que estaban dirigidas y controladas por políticos, ha ido vaciando sus consejos de exministros. Es el caso de Banco Santander, en cuyas filas estuvieron exministros como Isabel Tocino, Abel Matutes o bien Rato.

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